CABLES SOLARES
Los cables para energía solar (específicamente los que van de los paneles al inversor) no son cables eléctricos comunes de casa. Su principal diferencia es la resistencia extrema a la intemperie.
Aquí te detallo en qué difieren de un cable estándar (como el tipo taller o unipolar):
1. Resistencia a Rayos UV y Clima
Los cables solares están diseñados para estar bajo el sol directo durante 25 años.
- Diferencia: Un cable común se reseca, se cuartea y pierde su aislamiento en pocos meses al sol. El cable solar tiene una doble capa de aislamiento (polímero reticulado) que soporta rayos UV, lluvia, ozono y temperaturas de hasta 120°C.
2. Tensión de Trabajo (Voltaje)
En una cadena de paneles (string), el voltaje puede subir mucho (600V, 1000V o más).
- Diferencia: Los cables comunes suelen estar certificados para 450/750V. Los cables solares (norma EN 50618) están certificados para 1.500V en corriente continua (CC).
3. Flexibilidad y Conductores
Como los paneles se mueven levemente con el viento y las estructuras son metálicas, el cable debe ser resistente mecánicamente.
- Diferencia: Son de cobre electrolítico estañado. El estaño evita la corrosión (el cobre verde) que ocurre por la humedad en techos. Además, tienen muchos hilos finos (clase 5) para ser muy flexibles sin romperse.
4. Seguridad contra Incendios
Al manejar corriente continua de alta potencia, el riesgo de arco eléctrico es real.
- Diferencia: Son ignífugos y de "baja emisión de humos halógenos" (LSZH). Si hay un problema, no propagan la llama ni sueltan gases tóxicos.
5. ¿Qué sección usar?
En instalaciones residenciales, lo más común es usar cables de 4 mm² o 6 mm².
- Se elige el grosor no solo por la corriente, sino para evitar la caída de tensión. Si el cable es muy fino o muy largo, perdés energía en forma de calor antes de que llegue al inversor.